Ahora que acabamos de conmemorar, como cada 5 de febrero, la promulgación de la Constitución de 1917, recordemos los fundamentos legales de la capacitación en México:
La capacitación en México no es un simple complemento en el ámbito laboral, sino un derecho y una obligación respaldados por diversas disposiciones legales.
La legislación mexicana reconoce la capacitación como un mecanismo esencial para el crecimiento de los trabajadores y la competitividad de las empresas.
Más allá de una obligación legal, la capacitación representa una oportunidad para fortalecer la competitividad del país. Empresas con programas de formación sólidos tienen equipos más eficientes, productivos y preparados para enfrentar los retos del mundo laboral.
Para los trabajadores, capacitarse significa abrirse a nuevas oportunidades de desarrollo profesional, incrementar su empleabilidad y mejorar su calidad de vida. En un mundo donde la tecnología y las habilidades evolucionan constantemente, el aprendizaje continuo ya no es una opción, sino una necesidad.
En ese espíritu, la capacitación sigue siendo un pilar fundamental para la equidad, la productividad y la innovación. Empresas, trabajadores y gobierno tienen la responsabilidad compartida de impulsar una cultura de aprendizaje permanente que beneficie tanto a la economía como al bienestar de la sociedad.
Independientemente del país en el que te encuentres, considera el compromiso de seguir construyendo una sociedad más preparada, competitiva y justa a través de la capacitación.
¿Tu empresa ya cumple con sus programas de formación? ¡La formación es el camino hacia un futuro mejor!